Tiroides
Salud

Enfermedades de la tiroides

Aunque las enfermedades de la tiroides no responden a factores de riesgo específicos, como es el caso de otros padecimientos, sí existe una clara relación entre el sexo de los pacientes y la incidencia de estas problemáticas. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, entre 70 y 80% de los derechohabientes que reciben atención por enfermedades de la tiroides son mujeres.

Los padecimientos de la tiroides no pueden prevenirse, sin embargo, pueden controlarse cuando son diagnosticados a tiempo. En este artículo encontrarás información sobre el funcionamiento de la tiroides y las principales enfermedades para que puedas identificarlas desde las primeras etapas.

¿Qué es la tiroides?

La tiroides es una glándula de pequeño tamaño (entre dos y tres centímetros) con forma de mariposa que se encuentra en la cara anterior de la tráquea (en el cuello). La tiroides se ubica a la altura de las vértebras C5 y T1, y al estar prácticamente pegada al cartílago cricoides es casi imperceptible.

Si bien es un órgano muy pequeño, su función es esencial para el organismo. La tiroides produce dos hormonas, la T3 y la T4. Estas sustancias ayudan a desarrollar el sistema nervioso y regular el metabolismo.

Las hormonas tiroideas tienen efectos fisiológicos en todo el cuerpo. Algunos de ellos son:

  • Aumentar el gasto cardíaco para asegurar la correcta oxigenación de los tejidos.
  • Acelerar la respuesta fisiológica al ayuno.
  • Incrementar el metabolismo y la producción de calor.
  • Contribuir al desarrollo neurológico normal y la formación adecuada del tejido óseo en el feto.
  • Favorecer la osificación endocondral, el crecimiento lineal del hueso y la maduración de los centros epifisarios del hueso.

¿Cuáles son las enfermedades de la tiroides?

  • Hipotiroidismo

Esta enfermedad surge debido a la disminución de los niveles de las hormonas tiroideas. El hipotiroidismo se caracteriza por provocar intolerancia al frío, uñas y cabello débil, resequedad en la piel, fatiga, aumento de peso y fatiga, entre otros. De igual manera, el hipotiroidismo puede afectar la salud mental de los pacientes, provocando depresión o problemas de insomnio.

  • Hipertiroidismo

En el caso del hipertiroidismo la glándula trabaja de manera hiperactiva lo que genera un exceso de hormonas tiroideas. Algunos de los síntomas que pueden presentarse son: nerviosismo o irritabilidad, debilidad muscular, latidos irregulares o rápidos, pérdida de peso, cambios de humor, bocio (agrandamiento de la tiroides) y problemas para tolerar el calor. Si la enfermedad no es tratada a tiempo, el hipertiroidismo puede provocar mayores problemas de salud, como accidentes cerebrovasculares, pérdida de la visión, osteoporosis y complicaciones en el embarazo.

  • Nódulo tiroideo

Un nódulo es un crecimiento anormal. Cuando esté se ubica en la tiroides se le conoce como nódulo tiroideo. En el caso de que se trate de dos o más nódulos se le llama bocio multinodular. Existen tres tipos de nódulos tiroideos, dependiendo de su estructura: los quistes son los nódulos que contienen solo líquido, los sólidos son los que están formados por tejido celular, y el tercer tipo es una mezcla de contenido sólido y líquido. Aunque en muchos casos los pacientes con nódulos o bocio no presentan síntomas, sí pueden experimentar molestias al tragar o una opresión en el cuello cuando el crecimiento ya está muy avanzado.

  • Tiroiditis

Esta enfermedad suele confundirse con un cuadro de amigdalitis con dolor en el cuello. Generalmente se recetan analgésicos y antipiréticos, y las molestias pueden remitir a las dos semanas, por lo que la tiroiditis pasa sin diagnóstico. Sin embargo, no todos los casos de tiroiditis evolucionan de la misma manera, ya que depende mucho de su origen. La tiroiditis se clasifica en: viral o subaguda, post parto, inducida por medicamentos y autoinmune. De todos estos tipos, el último es el más grave, ya que puede provocar daño permanente a la tiroides.

¿Cómo se tratan las enfermedades de la tiroides?

Los tratamientos varían en función del origen de la enfermedad. Cada padecimiento requiere una atención y abordaje personalizado de acuerdo con las necesidades y características de cada paciente. En el caso del hipotiroidismo se recurre a la terapia de sustitución, administrando hormona tiroidea sintetizada, mientras que en el hipertiroidismo se usan medicamentos antitiroideos que disminuyen o bloquean los efectos de la hormona. Si sospechas que padeces alguna enfermedad de la tiroides, acude a consulta con tu médico. Solo un profesional de la salud puede indicarte el tratamiento adecuado para tu problema.

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